Vigas especiales inox para brazos de limpiarrejas

Un limpiarrejas trabaja en la toma de agua de una estructura hidráulica, retirando los residuos de las rejas que protegen las turbinas y compuertas situadas detrás. El brazo mecánico que lleva el rastrillo debe ser largo, rígido y dimensionalmente fiable, porque cada elemento que se fija a él se atornilla en un taladro posicionado durante la fabricación. Para un especialista en construcción hidráulica en acero, Montanstahl fabricó vigas especiales de acero inoxidable 1.4301 o 304 mediante soldadura por láser, con barras de hasta 11,57 metros y más de 200 taladros cada una, posicionados con una tolerancia de 1 mm.

Presa hidroeléctrica con aliviadero

Construcción hidráulica en acero y componentes que no pueden fallar

El cliente está especializado en construcción hidráulica en acero y es muy consciente de lo mucho que depende de la fiabilidad de los componentes que fabrica, por lo que exige una calidad excelente y un rendimiento constante en toda su cartera para garantizar durabilidad y eficacia a largo plazo. Esa cartera incluye ataguías, compuertas, limpiarrejas y productos a medida desarrollados para aplicaciones y requisitos específicos. Para este proyecto buscaba un perfil especial que formara parte del brazo mecánico de un limpiarrejas de alta eficiencia, mejorando tanto la funcionalidad como el rendimiento de la máquina. Los equipos de este tipo se instalan en tomas de agua y a lo largo de presas, donde funcionan de forma continua en condiciones húmedas y son de difícil mantenimiento, por lo que los elementos estructurales de las instalaciones hidroeléctricas y de gestión del agua se especifican cada vez más en acero inoxidable en lugar de acero al carbono recubierto.

Doscientos taladros que tienen que estar alineados

La dificultad más importante del proyecto era la precisión y la alineación de los taladros a lo largo de toda la longitud de las vigas. Algunas barras miden 11,57 metros y llevan más de 200 taladros, cuya alineación era obligatoria y no simplemente deseable, porque un solo taladro fuera de posición habría impedido montar la viga en el producto final. En esa distancia el problema se agrava, ya que la soldadura de una sección larga introduce movimientos térmicos y una referencia tomada en un extremo se desvía antes de llegar al otro. La segunda dificultad era de organización. Las vigas tienen longitudes similares pero combinaciones de taladros distintas, de modo que barras que parecen iguales en el taller no son intercambiables, y una confusión durante la producción o el embalaje es tan perjudicial como un error dimensional. Ambos retos conducen al mismo requisito: un proceso que mantenga la barra estable mientras cada elemento se posiciona respecto a una referencia común.

Plano técnico de la viga H con su patrón de taladros
Limpiarrejas en una central hidroeléctrica

Contexto de aplicación

El equipo técnico planificó la secuencia de producción para que cada viga cumpliera su propia combinación de taladros y longitud, tratando el patrón de taladros como parte de la definición del producto y no como una operación posterior. La máquina de soldadura por láser minimizó la distorsión del material durante el montaje de la sección, y esa estabilidad es la que permitió posicionar los taladros con una tolerancia de 1 mm en toda la longitud de la barra, mejorando tanto la calidad de la pieza como su comportamiento en servicio. Se fabricaron seis longitudes distintas de vigas especiales, cada una con su propio conjunto de operaciones de mecanizado, para ajustarse a los requisitos del proyecto. Las secciones de este tipo amplían la gama Montanstahl de vigas de acero inoxidable hacia geometrías totalmente a medida entregadas listas para montar, y las preguntas sobre longitudes, patrones de taladros y tolerancias se responden en las Q&A técnicas.

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