Perfiles de guía inox mecanizados para la industria láctea

La maquinaria láctea trabaja en un entorno permanentemente húmedo y con agentes de limpieza agresivos, lo que convierte el acero inoxidable en la elección obligada para los componentes estructurales y funcionales. Un fabricante de maquinaria para el procesado de lácteos necesitaba un perfil guía de acero inoxidable fácil de limpiar y mantener, con una geometría de sección especial que incluía ranuras semicirculares mecanizadas con una rugosidad máxima de Ra 1,2 µm. La especificación inicial apuntaba al laminado en caliente, pero dadas las cantidades requeridas y la estrecha tolerancia de rugosidad dentro de las ranuras, Montanstahl propuso el fresado como una vía de producción más rentable y técnicamente más adecuada. La solución se materializó en un prototipo seguido de un lote de más de 700 kg, con controles dimensionales y de rugosidad realizados por el cliente en la planta de producción de Montanstahl, y con la entrega completada antes de lo previsto.

Quesos frescos sobre un bastidor inox en una quesería

Por qué el laminado en caliente no podía cumplir la rugosidad exigida en las ranuras

La sección del perfil guía incluía dos ranuras semicirculares con un radio de R5 ±0,1 mm y una rugosidad superficial dentro de las ranuras no superior a Ra 1,2 µm. El laminado en caliente ofrece precisión dimensional en la sección global, pero no puede controlar la rugosidad dentro de una ranura hasta ese nivel: la superficie laminada de un elemento cóncavo reproduce la textura de la superficie del cilindro, que no alcanza el umbral de Ra 1,2 µm sin un mecanizado posterior. Para un lote de algo más de 700 kg, una operación combinada de laminado en caliente y acabado habría sido más cara que el fresado directo a partir de pletina. El fresado dio además a Montanstahl el control de la geometría y la rugosidad de las ranuras en una única secuencia de producción, sin los costes de utillaje y puesta a punto de una campaña de laminado para una sección no estándar.

Fresado en varias pasadas, control del cliente en planta y entrega anticipada

Los perfiles se fabricaron mediante fresado en varias pasadas para conseguir la geometría de ranura especificada y llevar la rugosidad dentro de las ranuras mecanizadas a la tolerancia de Ra 1,2 µm. Este enfoque por etapas permitió una eliminación progresiva de material y un refinado de la superficie sin la distorsión térmica que un fresado agresivo en una sola pasada puede introducir en secciones delgadas. Antes de liberar el lote completo para su envío, el cliente realizó los controles dimensionales y de rugosidad directamente en la planta de producción de Montanstahl, verificando in situ la conformidad con la especificación. Todo el lote se embaló en cajas de madera y se envolvió en plástico de burbujas para proteger las superficies mecanizadas durante el transporte, y la entrega se completó antes del plazo acordado.

Plano técnico del perfil de guía ranurado
Perfil de guía inox mecanizado en su caja

Contexto de aplicación

Este proyecto forma parte del segmento de alimentación y bebidas de Montanstahl, donde se fabrican perfiles mecanizados y perfiles especiales de acero inoxidable para maquinaria láctea, equipos de procesado de alimentos y aplicaciones estructurales higiénicas en las que la rugosidad superficial, la facilidad de limpieza y la resistencia a la corrosión forman parte de la especificación funcional. Los sectores lácteo y alimentario requieren con frecuencia geometrías de sección que combinan un perfil estructural con superficies mecanizadas de precisión, una combinación que no puede lograrse solo mediante laminado en lotes pequeños. La capacidad de mecanizado de Montanstahl cubre esta necesidad desde el prototipo hasta lotes pequeños y medianos, con la posibilidad de inspección por parte del cliente en la planta antes del envío.

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